Literatura,  Ficción,  Cuentos

Los regalos


Fecha de publicación: 19 de diciembre de 2025

====================================================

Una ilustración de varios paquetes de regalos

—¡Cuántos regalos recibiste, Maggie! Mira cómo te quiere la gente.

Magdalena miraba de reojo todos los presentes, sin poder creer que todo eso era para ella. Qué divertido era, por un lado, cumplir siete años. Todos sus amiguitos, los de antes, los del jardín, y los nuevos, los del colegio ya primario, se habían divertido tanto en su casa esa tarde.

Los abuelos, tíos y otros familiares algo más lejanos (al menos para ella), la habían llenado de regalos. Ella había sido la protagonista de esa tarde maravillosa.

Ahora que ya se habían ido las visitas, la mamá no paraba de elogiar los regalos relucientes, coloridos y brillantes, ávidos de ser sacados de sus cajas y bolsas, para descubrir el mágico mundo de juegos de Magdalena.

Pero Maggie no sentía lo mismo. Estaba feliz y agradecida con todas esas muestras de cariño y esos abultados regalos, no es que no. Y estaba casi segura de que iba a poder disfrutarlos, más adelante. Pero había un dejo de nostalgia en hacer lugar a esas cosas nuevas. Incluso tristeza. La nostalgia de reemplazar a su amada jirafa de crochet, Cacalina, por esa nueva muñeca Barbie que tanto elogiaban. O la tristeza de tener que tirar su resquebrajado y mal pintado baulito de madera, donde guardaba todos los maquillajes viejos y gastados que su mamá y su abuela le iban pasando, para suplirlo por la nueva valijita de Juliana Beauty Set.

Nadie más que ella estaba descolocada con todas esas nuevas cosas que habían llegado en cajas cubiertas de papeles y moños, pero que no tenían pasado. No conocían sus historias para crear universos para cada uno de sus ratos de juegos, no sabían acerca de sus miedos nocturnos, ni habían conocido su vergüenza cuando aún más pequeña mojaba la cama y su madre con paciencia le cambiaba las sábanas, mientras Maggie le decía en secreto a su muñeca despeinada, Mimi, que esta sería la última vez que sucedería.

¡Qué día largo! Magdalena estaba cansada. Dio un vistazo profundo a todos los regalos relucientes y acumulados en un rincón del living. Le dijo a su mamá «Gracias por todo, mami». A lo que mamá respondió: «Te amo». Y dio la vuelta. Pero, antes de ir a su cuarto, se volvió caminando enérgicamente hacia el parque, donde había sido su celebración de cumpleaños, tomó a su mullida, suave y por partes desinflada jirafa Cacalina y se fue a su cuarto, donde se metió en la cama para dormir abrazadas, sonriendo y agradeciendo que su compañera de almohada seguía allí, con ella.




Sobre la autora

Ella es Ceci, pero quienes verdaderamente la conocen la suelen llamar Morku. Alegría en su máxima expresión, amante de los animales, viajera inalcanzable, la chica de los mil planes y millones de amistades. La astrología ocupa un lugar preponderante en su vida al igual que su familia. Un corazón enorme, con la sonrisa instaurada como bandera.

En marzo participó de su primer taller de escritura, de la mano de Ciempiés. Este fue su primer cuento.