Lenguas,  Expresiones y frases hechas,  Curiosidades lingüísticas

Salir rana

Escrito por: Erika Cosenza
Fecha de publicación: 22 de agosto de 2025

Una rana ilustrada en estilo infantil. Está sonriendo y guiñando un ojo.

Esta capsulita idiomática contiene una expresión que aprendí hace muy poquito en un chat de WhatsApp cuando alguien escribió «Lleva meses intentando, pero todas le salen rana». Juro que jamás la había escuchado o leído. Y éramos varias. De ahí en más, la conversación viró a quién conocía la frasecita en cuestión y quién no, y lo más importante —bueno, lo más importante para mí, que hago esta sección del blog—: de dónde salió.

Lo primero que pensé fue... Bueno, lo segundo porque lo primero que pensé fue que las ranas son bonitas y, como todas las especies, importantes para el equilibrio ambiental.

Decía que lo primero que pensé (en relación con el origen de este modismo) es que tenía que ver con los cuentos de hadas y todo el rollo ese del beso y el príncipe (tal vez influenciada porque acababa de ver la peli La hermanastra fea, sobre la cual Romina Navarro escribió esta reseña). A propósito —última digresión, ¡lo prometo!😊—, en Argentina el dichoso príncipe era un sapo y no una rana. ¿Y en tu país o región?

Volvamos. Ni palacios ni príncipes ni besos ni presiones patriarcales de ser bellas y delicadas princesas. Según el Diccionario de dichos y frases hechas de Alberto Buitrago, esta es la versión acortada de «salga pez o salga rana, ¡a la capacha!», algo que decían los pescadores para indicar que cualquier cosa que se pescara, aunque fuera una rana, era buena. Y se acabó empleando en la lengua coloquial para indicar que algo sale bien (pez) o mal (rana).

¿Conocías esta locución verbal (que de eso se trata en términos técnicos)? ¿La usas? ¿En tu país o región hay alguna que se le parezca? ¡Escríbenos a info@ciempies.es, y la publicaremos!